CAFE CON SABOR A MONTE

El café me tiene que saber a monte

Tono tomo un sorbo de café y me dijo: cuando tomo un café para decir que es bueno, me tiene que saber a monte.  Así comencé esta plática informal con Don Antonio Arbeláez (tono) como le dicen sus amigos cariñosamente, y otros de más confianza le llaman “ermitoño” este apelativo tal vez sea porque vive allá arriba en la montana, entre Circasia y la hermosa ciudad de Armenia Quindío.

Tomamos el carro y nos hicimos al camino desde Armenia a encontrarnos con Tono, allá en el epicentro del eje cafetero de Colombia, entre caminos poco ortodoxos, comparados con las autopistas de las grandes ciudades que tienen: “corazón de neón” , “valles de pavimento” y “antorchas nucleares”, mismo modernismo, que si no se toman cartas en el asunto, puede que esto termine con la extinción de la raza humana, sin tratar de ser fatalista. El camino era rustico y llovía, después de una terrible sequia, provocada naturalmente por el calentamiento global que la tierra está sufriendo gracias a la industrialización desmedida en deterioro del mismo hombre. El campo estaba verde, la clorofila se olía, más bien se sentía en lo más recóndito del alma, los cerros a lo lejos lucían majestuosos, las lomas se confundían con la vereda, las plantas silvestres lucían igual que una hermosa reina en sus dominios, asi seguimos saboreando la delicia del panorama, hasta llegar a la finca de Don Antonio Arbeláez.

Con  algo de facultad encontramos la entrada a la finca de tono y por fin nos encontramos con el, un hombre amable con talla de campesino y mente de antropólogo combinado con poeta, digo esto  porque cuando habla de la tierra y sus prodigios, se transforma y se funde con el medio ambiente, esta por demás decir que está íntimamente conectado con la naturaleza.

Amablemente nos muestra su finca rodeada de flores y frutos, al mismo tiempo que nos da una explicación de cada planta que nos iba ensenando, como: origen, antigüedad, forma de mantenimiento, beneficios, contraindicaciones etc…para personas citadinas como el que esto escribe, era un mundo totalmente diferente y raro a lo que yo estaba acostumbrado.

Viendo a un hombre tan sencillo en su forma, pero tan completo en su interior, no pude ocultar mi curiosidad y le pregunté, que había estudiado. Soy Contador Público –me respondió– trabaje mucho tiempo para el Estado, pero al ver las cosas como se hacen ahí, preferí regresar a la tierra y vivir.

Existe hoy día en Colombia un movimiento llamado “neo-campesinado” es una especie de unión protectora del medio ambiente y productividad de la tierra sin dañarla, creado y organizado por esos hombres a los cuales les debemos la alimentación en el mundo entero (los campesinos) le dan vida a aquel viejo apotegma que nos heredara el filosofo y naturista estadounidense Henry David Thoreau: “cuando todo sale mal hay que regresar a la naturaleza”.

Gustan una taza de café?  Pregunto amablemente tono, ahora mismo se los preparo, saco un costalito donde tiene su café personal, tostado a su gusto, como a él le gusta.  El café colombiano es de sabor suave y “para que sea bueno,  a mi me tiene que saber a monte”  frase que me impacto. Cogió un punado de café y lo empezó a moler en un rustico molino de mano, aquellos que se usaban el siglo pasado, molió el suficiente para las personas que estábamos ahí y en un santiamén  nos dio el café mas delicioso que he tomado en mi vida, con un aroma exquisito, una acides perfecta y un sabor de excelencia.

Guardián de Semillas

En la cocina, sin protocolo alguno y sentados alrededor de su mesa, tomamos aquel delicioso café, tono trajo a la mesa  unos  frascos con semillas de frijol y maíz de diferentes clases, origen, sabores y colores y continúo con “la cátedra” dice: existen en el mundo alrededor de 35,000 clases de frijol, mismos que son capaces de alimentar a una enorme parte de la humanidad si se cultivaran de manera sana y sistemática, lo que pasa es que la explotación  comercial  ha manipulado de tal forma el campo,  que nos han endilgado sin misericordia  los transgénicos, con la única finalidad de enriquecerse, al margen del daño al medio ambiental y al género humano,  que los transgenéticos causan a través de su artificial manipulación.  Alrededor del planeta hay un movimiento de GUARDIANES DE SEMILLAS para protegernos de esta “maquiavélica” mutación que podría llevar a la humanidad a su destrucción. Charlamos bastante al calor del café y nos ilustramos con un fascinante tema del que la mayoría desconocemos.

El que esto escribe es un simple aprendiz de ser humano, que siente la necesidad de expresarse, sin ninguna autoridad académica, solamente eso: la necesidad de ser fiel y congruente conmigo mismo, si usted querido lector, tiene algo que compartir con sus semejantes, hágalo, “no se muera si todavía lleva la música por dentro”  Dr Wyne Dyer. Esta revista le abre las puertas para que emita su expresión sin ninguna atadura o mordaza, somos un medio informativo para el pueblo.

“Hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas son, luego que las canta el pueblo, se nos olvida el autor”   Manuel Machado.

 

 

FLORES

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