Homenaje a George Carlin

Para estar serio y cuerdo no es obligatorio comportarse de manera trágica, dramática o en pose de dolor o introspección, la comedia y en especial la farsa, son formas por demás inteligentes y profundas para exponer las mas intrincadas pasiones y emociones vitales del género humano. La literatura universal nos muestra como hay tantos autores que haciendo uso de ese peculiar arte nos desglosan la naturaleza humana a través de la farsa y la sátira.

Las siguientes palabras llegaron a mí a través de esos mensajes que todos recibimos en las redes sociales, muy a pesar de lo que digan los escépticos, las redes sociales tienen un enorme poder de penetración, y si los usamos positivamente, habremos de estar al tanto de lo que pasa universalmente al instante.

Quiero compartir con ustedes esta manera de pensar de uno de los cómicos más polémico de los 70’s y 80’s en los Estados Unidos, aparte de polémico, burdo, común y  vulgar; se trata de George Carlín, aquellos que le conocieron se acordaran que de verdad era una cosa tremenda, fuera de serie, pero no por eso dejaba de ser un hombre inteligente y visionario.

Este pensamiento lo escribió después del fallecimiento de su esposa, en el momento que su ser interno estaba sufriendo una de las peores desgracias que le pueden pasar a un ser humano y me gustaría compartirlo con ustedes, por supuesto que el original fue escrito en ingles, pero la persona que esto popularizó en las redes sociales tuvo a bien traducirlo, de esta dama me gustaría saber su nombre para darle el crédito que merece.

“La paradoja de nuestros tiempos en la historia es que  hemos construido edificios más altos; pero temperamentos más cortos, avenidas más  anchas; pero puntos de vista más angostos, gastamos mas y tenemos menos, comparamos mas y disfrutamos menos, tenemos casas más grandes y hogares mas pequeños, mas comodidades pero menos tiempo, tomamos en exceso, fumamos en exceso, gastamos sin prudencia, reímos poco, manejamos rápido, nos enojamos, nos desvelamos, nos levantamos cansados, vemos demasiada televisión, leemos demasiado poco y rara vez oramos. Nuestras pertenencias se han multiplicado, pero hemos reducido nuestros valores, hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado seguido, hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivirla, hemos añadido anos a la vida, pero no vida a los anos, hemos ido a la luna y de regreso; pero se nos complica cruzar la calle para saludar a nuestro vecino, hemos conquistado el espacio exterior; pero no nuestro espacio anterior, hemos hecho cosas más grandes, pero no cosas mejores, hemos limpiado nuestro aire; pero hemos contaminado nuestras almas, hemos conquistado el átomo; pero no hemos conquistado nuestros prejuicios, escribimos mas y aprendemos menos, planeamos mas y logramos menos, hemos aprendido a apurarnos; pero no a esperar, hemos construido computadoras para guardar más información, para producir más copias que nunca, pero ahora nos comunicamos menos que nunca, cada vez nos comunicamos menos, estos son los tiempos de la comida rápido de la digestión lenta, de los hombres grandes; pero de las personalidades pequeñas, de las grandes ganancias; pero de las relaciones vacías, estos son los tiempos de los dobles ingresos, pero cuando mas divorcios hay, casas más elegantes; pero más hogares rotos, estos son los tiempos de los viajes rápidos, de los panales desechables, de la moral descartable, de las noches de placer, de los cuerpos con sobrepeso y de las pastillas que hacen todo: desde alegrarnos, calmarnos, hasta matarnos, es un tiempo en que vemos mucho en el aparador, pero muy poco en las bodegas y en los almacenes, un tiempo donde la tecnología nos puede traer una carta y donde el tiempo que podemos escoger, para compartir nuestro punto de vista solo permanece en apretar el botón de suprimir, recuerde pasar más tiempo con sus seres queridos porque ellos no van a estar aquí para siempre, recuerden siempre decir una palabra de aliento a todos aquellos que nos admiran, porque recuerden que esa pequeña personita pronto va a crecer y se va a ir de nuestro lado, recuerden darle un caluroso abrazo a la persona que tienen junto a ustedes porque ese es el único tesoro que ustedes pueden dar de su corazón, y eso no cuesta un solo centavo recuerden decir te quiero a su pareja y a sus seres queridos, pero más importante; verdaderamente siéntanlo, un beso, un abrazo puede curar cualquier dolor cuando realmente viene de adentro, recuerden tomarse de las manos y apreciar cada momento, porque algún día esa persona ya no va estar ahí, denle tiempo al amor, denle tiempo a las palabras y denle tiempo a compartir aquellos hermosos pensamientos que tienen en la mente, y recuerden: la vida no es medida por la cantidad de respiros que tomamos, si no por aquellos momentos que nos dejan sin aliento”.

George Carlin

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