La industria de los cupones

La escena se repite semana tras semana, cuando te dispones a leer el periódico dominical y, al abrirlo, se desprenden varias páginas de cupones. Los recoges y prometes guardarlos, pero estás demasiado ocupada preparando la cena o alistando a los niños para la escuela, y no tienes tiempo para tomar la tijera y recortarlos, por lo que, una vez más, los echas a la basura.
Sin embargo, esos cupones forman desde hace muchos años, parte de la cultura de compras. Asa Candler, farmacéutico que adquirió la formula de la Coca-Cola por $2300, fue el creador de los primeros cupones para probar un vaso de su nueva soda sin costo alguno en el año 1894. Una iniciativa a la que se sumaron los dueños de mercados en 1895, cuando CG. Post distribuyó un cupón de un centavo para su nuevo cereal saludable, Grape Nuts. Posteriormente, la Depresión de los años treinta estimuló a la gente a recolectar cupones antes de ir a la tienda más cercana. Con el surgimiento de los supermercados en toda la nación durante la década de los años cuarenta, estos enormes establecimientos comenzaron a aceptar cupones. Y en 1965, el Consejo de Cupones calculó que la mitad de los estadounidenses hacía uso de esta variante tan económica.

Todos saben que los cupones son sinónimo de ahorros fáciles. Por supuesto, dichos ahorros ascienden a 50 centavos o $1. Pero 50 centavos por acá, y $1 por allá, pueden marcar la diferencia al final del año. Según el Consejo de Cupones de la Asociación de Mercadotecnia de Promoción, grupo que educa y promueve el uso de los cupones, ahora se pueden ahorrar entre $800 y $1,000 anualmente con los milagrosos papelitos (el valor nominal de un cupón ahorra aproximadamente 80 centavos). Por tal razón, vale la pena dedicarle tiempo a recortar y guardar unos cuantos cupones.

La fuente idónea con la que se debe comenzar es el periódico dominical (con sus correspondientes impresos sueltos), revistas, envíos por correo, en el supermercado, Internet y los recibos que suministra la caja contadora del establecimiento a la hora de pagar. El Consejo de Cupones también sugiere llamar a los números telefónicos de los fabricantes (que comiencen con 1-800, o líneas gratuitas) para solicitar cupones que se puedan entregar en la tienda. Con frecuencia, esos números vienen impresos en el envase de los diferentes productos.

Una vez que hayas recortado y engrapado los cupones, no los tires al olvido en el fondo de una gaveta. Lo mejor es utilizar un organizador de cupones que puedas guardar en la guantera del auto o en tu cartera. De esa forma siempre los tendrás a mano, incluso en caso de que hagas un viaje no planificado al mercado.

Sácales el mayor provecho a tus cupones. Comienza utilizando los que expiren primero. Y si la tienda o mercado acepta cupones sólo en ciertos días, debes cambiar tu calendario de compras para aprovechar y ahorrar más. También pregunta si puedes combinar dos cupones, o utilizar los de la competencia en tu tienda favorita.

Si encuentras un cupón de una marca de helados que acostumbras a comprar, harás un buen negocio. Pero recuerda, no te dejes tentar y comprar algo que no necesitas. Por supuesto, ahorrarás dinero si compras el paquete de platos de papel en rebaja. Pero si tienes dos más en casa que no has abierto, es un derroche comprarlo, independientemente del precio. El propósito de los cupones es ahorrar, no gastar más de lo debido
Proporcionado por Contexto Latino
MI FUENTE: http://articulos.elclasificado.com/tu-dinero/consejos-para-ahorrar/1067-ahorra-con-cupones.html

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